salar de uyuni 2006

santa cruz - vallegrande - sucre - potosi - tupiza - lipez - uyuni - potosi - oruro - cochabamba - santa cruz

Friday, March 17, 2006

Diario de Edu - Dia 5

28 Febrero 2006
Tupiza – S
an Antonio de Lípez (192 Km)

haz click en las fotos para ampliar

Todo el mundo estaba en pié a las 6:30AM. Desayunamos rápidamente y alistamos nuestras pilchas (macutos). Nos informaron de que el Papamóvil 2 no estaría listo hasta una hora y media más tarde, así que cargamos el Papamóvil 1 con nuestras maletas y los bidones de gasolina necesarios para el viaje. A sugerencia de nuestro guía en el tour, Idel (saludos para Idel, Samuel, nuestro chofer y Eu, nuestra cocinera), compramos globos, serpentinas, confeti, cerveza y petardos para chayar los vehículos (los dos papamóviles y el vehiculo de los guías). La chayada es un ritual para traer buena suerte (pensamos que quizás esto era lo que nos estaba faltando). Finalmente llegó el auto siniestrado, todavía un poco arrugado pero con mucho mejor aspecto que antes y con puertas que se cerraban bien y ventanas que mantenían el polvo a raya.

Salimos de Tupiza a las 10AM, rumbo a San Antonio de Lípez. A la salida del pueblo, un simpático oficial de policía quiso ponernos la zancadilla, de nuevo, porque reclamaba que no llevábamos los coches equipados con botiquín (falso, teníamos uno buenísimo, cortesía de nuestra amiga Dalila), extintor ni triángulos reflectantes (cierto, no llevábamos, cortesía de nuestros “amigos” de Hertz). Finalmente, David “The Negotiator” resolvió la situación con otra coimita de Bs 10.

Nada mas salir de Tupiza nos detuvimos en la Quebrada Palala, dónde vimos unas espectaculares formaciones rocosas verticales de un color rojo intenso. Ascendimos hasta 3700m de altitud e hicimos alto en El Sillar desde dónde tuvimos una impresionante vista del Bosque de Piedra a nuestros pies. Aprovechamos esta parada para saborear una deliciosa Quilmes y sacar cualquier cantidad de fotos. Continuamos ascendiendo y comprobando como el paisaje se tornaba cada vez más inhóspito, a la vez que la vegetación quedaba reducida a pequeños cactus y arbustos y a una especie de liquen conocida como yareta.

Nos detuvimos a almorzar en un prado poblado de llamas y burros. Uno de éstos últimos tuvo la deferencia de acercarse al grupo y mostrarnos sus “atributos”, suponemos que para explicarnos quien mandaba ahí. Nadie tuvo nada que objetar. La comida estaba buena. El menú constaba de carne guisada, fideos y papa cocida.

Continuamos ascendiendo y tuvimos nuestra primera panorámica de la Cordillera de Lípez, espectacular con sus picos nevados. Hicimos varios altos en el camino, en el pueblo de Cerrillos a 4120m, en Polulos, dónde Rini entregó a los niños del pueblo toda nuestra provisión de Oreos. También pudimos observar a los churi (avestruces).

Una hora después de haber dejado atrás Polulos tuvimos un nuevo pinchazo. No sabemos si es que la chayada no funcionó o es que el gafe que llevábamos con nosotros era demasiado fuerte. En ésta ocasión le toco el turno a la Land Cruiser de los guías. Eso si, Idel y Samuel cambiaron la rueda tan rápido que no dio tiempo casi a que Paola y David tomasen un matecito.

Continuamos viaje sin más incidentes, rodeados por unas vistas sobrecogedoras. Cruzamos San Pablo de Lípez y al filo de las siete de la tarde llegamos al pequeño pueblo de San Antonio de Lípez. Nos acomodamos en dos barracones y celebramos una reunión para planificar la jornada siguiente, disfrutando de un vinito antes de la cena. La comida estuvo buenísima, con sopa de verdura, ensalada, carne a la plancha y puré de papa.

Nos encontramos con la grata sorpresa de que en la casa en que nos alojábamos había una ducha con agua caliente, que permitió a todos (bueno, a casi todos) los miembros de la expedición refrescarse (y nunca mejor dicho, porque me consta que a la salida de la ducha hacía un frío de narices). Yo no me duché y David tampoco. ¿Algún problema?


Cuando se puso el sol salimos a la plaza del pueblo para mirar las estrellas. Guiados por Hugo y su carta celeste, contemplamos, la Cruz del Sur, la Vía Láctea, Centauro, Orión y Saturno, entre otros. Además logramos ser el foco de atención de los lugareños que estaban apurando las últimas horas del carnaval y estuvieron hasta altas horas llenando la noche con sus cánticos misteriosos.

Agotados, nos metidos en nuestros sacos de dormir y hasta mañana si Dios quiere (y si no quiere, me da igual).

0 Comments:

Post a Comment

<< Home